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Mi Princesa ~ Capítulo 6: Primer Beso


Capítulo 6: Primer Beso

Alexander fue hacía la habitación de la princesa. Estaba preocupado por ella, la actitud de su madre no había sido la mejor. Elise debía estar muy molesta. Golpeó la puerta de la habitación, tras unos momentos le abrió Nana.
- ¿Qué desea?- pregunta
- Quiero hablar con Elise
- Me temo que la princesa no quiere hablar con nadie
- Por favor, necesito hablar con ella, es de verdad importante
- Le avisare que usted está aquí y veré si puede hablar con usted
- Está bien
Nana cerró la puerta y él suspiro. Tenía que hablar con ella, disculparse por lo que había pasado. Abrieron la puerta asustándolo levemente.
- La princesa está durmiendo ahora
- Está bien- dijo algo decepcionado
- No se preocupe señor, cuando despierte le digo que usted quiere hablarle
- Gracias
Nuevamente a puerta se cerró y se fue resignado. Nana se apoyó en la puerta y miro la habitación vacía suspirando. Las cosas que hacía por su princesa.

~ ♕~

La princesa caminaba por el valle que estaba detrás del castillo, quería estar sola, necesitaba tranquilidad para pensar y sabía perfectamente a donde tenía que ir para conseguirlo. Caminado derecho desde la salida trasera del castillo y adentrándose un poco en el bosque se podía llegar a una pequeña cascada. Ella la había encontrado cuando pequeña y siempre venia si necesitaba pensar. Se sacó la capa que tenía puesta y la dejo a un lado, se acercó a la orilla y se acuclillo para ver sus aguas cristalinas. Entonces sintió que alguien se acercaba, pensó que era alguien del palacio que había venido a buscarla, por lo que se levantó rápidamente, pero perdió el equilibrio cayendo hacia el agua. Pero alguien le toma la mano antes que cayera. Ambos se sorprendieron de verse nuevamente y menos en estas circunstancias. Estuvieron unos momentos así, sin hacer nada.
- ¿Me vas a ayudar o me piensas soltar?- pregunto algo asustada
Le tiro del brazo y esta cayó sobre sus rodillas al piso al igual que él.
- Gracias- le dijo suspirando aliviada, él solo asintió- ¿Qué haces aquí?- pregunto
- ¿Acaso no puedo estar aquí?- dijo un poco molesto
- No es eso, es solo que no esperaba encontrarte aquí
- Y yo menos- bufo
- Que pesado eres
- Mira quién habla
- No se puede hablar contigo Derek- le dijo molesta levantándose pero él le tomo la mano e hizo que se sentara de nuevo
- Perdón, quería molestarte un rato pero no tiene gracia si tú no te enojas y en vez de eso te vas
- ¿Por qué siempre me molestas? Nos hemos visto 3 veces y en ninguna hemos podido hablar normalmente
- No lo sé. La verdad es que la primera vez yo no quería tratarte así, en verdad no sabía quién eras y tú te lo tomaste mal, y después en el baile tú seguías enojada así que seguí con el juego.
- ¿Por qué no sabías quién era?- pregunto curiosamente- Tú vives aquí, deberías saber quién era, ¿no?
- Es que yo no venía aquí desde que tenía 10 años- respondió melancólico
- ¿Por qué?
- Me fui a trabajar a otra ciudad
- ¿Desde tan pequeño?- dijo sorprendido
- Si, necesitábamos el dinero para comprar la medicina a mi hermana, ella estaba muy enferma, necesitaba esa medicina para vivir
- ¿Necesitaba?
- Ella murió hace unas semanas- le contesto agachando la mirada
- Dios mío, lo siento muchísimo- dijo llevándose una mano al pecho
- Si, fue terrible pero supongo que donde este ahora está mejor que cuando estaba sufriendo viva, ahora está en paz- se encoge de hombros- Regresé hace una semana donde mis padres, supongo que tendré que seguir trabajando pero ahora puedo trabajar en la ciudad así que no voy a estar lejos de ellos
- Te debo una disculpa- dijo después de unos segundo Elise- No te he tratado con justicias
- No te preocupes por eso- le dijo-, creo que desde que llegue no me divertía tanto- le sonrió- Te ves graciosa enojada- frunció el ceño y sus labios- Si esa misma cara- se rió y ella acerco su mano al pequeño lago y le tiro agua- ¡Oye!- se quejó y ella se rió.
Antes que se pudieran dar cuenta, habían empezado una pequeña guerra de agua. Corrían por la orilla huyendo el uno del otro, se reían fuertemente divirtiéndose un rato.
Elise miraba hacía la cascada ya que Derek se había escondido. Entonces alguien la asusta, da un grito y al darse vuelta para encararlo, piso mal haciendo que nuevamente perdiera el equilibrio, trato de sujetarse en él pero ambos cayeron al agua hundiéndose profundamente. Al salir del agua tosía para recuperar el aire.
- ¿Estás bien?- pregunto Derek
- ¡Me botaste, tonto!- le dijo tirándole agua y riendo
- Fue tu culpa tú te caíste y me botaste- se rió, le fue imposible no hacerlo, nado a la orilla y se salió del agua- Ven- le dijo extendiéndole la mano, ella nado hasta él y le tomo la mano para que la sacara. Cuando estuvo afuera se estrujo el cabello y la ropa, pero obviamente seguía húmedo
- Sácate los zapatos y tu ropa, por lo menos la parte de arriba
- ¡¿Qué?!- dije sorprendía y sonrojada- No voy a sacarme la ropa, me quedaría desnuda
- Te vas a enfermar si no te lo sacas
- ¿Pero que me voy a poner?-él miro la capa que estaba en el suelo y lo tomo
- Es tuyo, ¿no? Póntelo
- Pero…-trato de protestar pero él la interrumpió
- Es por tu bien, Elise
- Está bien pero no me voy a cambiar delante tuto- Derek se rió
- Tampoco te quiero ver, no soy tan pervertido- lo miro incrédula- Vamos, ¿en serio piensas eso de mí? Me ofendes. Bueno, mejor porque no vas atrás de los arboles a cambiarte
- Está bien
Tomo la capa y se fue atrás de unos árboles. Se sacó la parte de arriba del sencillo vestido que llevaba y la dejo a un lado, se puso la capa, tomo su blusa y se tapó saliendo al encuentro de Derek. Cuando volvió no pudo evitar sonrojarse al verlo sin camisa, tenía un torso que cualquier hombre envidiaría. Derek se dio cuenta de su presencia se volteó y la invito a sentarse a su lado. Se acercó tímidamente y se sentó, sujetándose más la capa. Dejo la blusa a un lado para que se secara.
- Sabes, no eres tan pesada como creía- dijo Derek sonriendo
- Supongo que no me pillaste en un buen día
- ¿Por qué?
- Estaba estresada con todo lo del baile- suspiro
- ¡Ah! Si, el baile- dijo con cierto desagrado- ¿Y en que termino?
- ¿Cómo?
- Con quien te vas a casar-dijo dejando de mirarla
- ¡Ah! ¿Para qué quieres saber? Si de todos modos no lo conoces
- Si, supongo que no importa-dijo en voz baja
Se quedaron en silencio durante unos largos minutos. Derek estaba triste y no sabía por qué. Bueno, si lo sabía pero no quería admitirlo. Se negaba a hacerlo. Elise lo miraba de reojo apoyando su cabeza en las rodillas. No sabía que le pasaba, estaba muy serio, le preocupaba. Aunque enseguida se desconcentraba mirando su cuerpo. “¡Deja de mirarlo!”, se dijo a si misma sacudiendo su cabeza.
- ¿Qué pasa?- pregunto Derek
- ¡Ah! ¿Qué? No, nada- dijo nerviosa y sonrojada, él se rio
Miro su blusa y la toco, la estaba seca. La tomo y se levantó aun sujetándose la capa.
- ¿A dónde vas?- pregunto
- A cambiarme la ropa, ya vengo
Nuevamente hizo lo que ya había hecho hace ya una media hora, fue atrás de los árboles y se cambió. Ahora se sentía más cómoda. Volvió y se sentó más cerca de él, no supo por qué lo hizo.
- ¿Te pasa algo?- pregunto Elise
- No, ¿por qué?
- Estas muy serio- suspiro
- No es nada
No hablo más. Ella se quedó mirando la cascada sin decir nada. Derek la miraba, tenía deseo de hacer algo, pero sabía que estaba mal, que no debía. Pero siempre lo había deseado hacer, desde hace mucho tiempo. Lo iba a hacer, estaba decidido.
- Elise- la llamo
Ella se volteó pero él no hacía nada, solo mirarla. Se puso algo nerviosa, pero él lo estaba mucho más.
- ¿Qué pa…-antes que terminara de decir la palabra, Derek se acerca y le da un beso
Elise se sorprendió notablemente, no sabía cómo reaccionar. Era su primer beso… Y no se supone que se lo debía dar a él. ¡Se suponía que debía dárselo a su prometido! Pero no hizo nada, le agradaba la sensación de cosquilleo en su interior. Pero sabía que estaba mal, que no debía, por lo que con la poca fuerza de voluntad que tenía lo empujo suavemente.
- Derek, no- dijo suavemente
- ¿Por qué?
- Me voy a casar, esto no debía haber pasado
- ¿Qué importa eso?
- Importa bastante. Sabes que si alguien se llegara a enterar no se vería bien
- ¿Y qué?
Nuevamente se acerca y la besa. Posa su mano en la mejilla de Elise y con el pulgar se la acaricia. Ella se guarda un suspiro, el cosquilleo que sentía era agradable, relajante. No podía negar que el beso le gustaba. Elise apoyo sus manos en los hombros de él correspondiéndole el beso, él sonreía entre el beso por eso.
- No, no, no- dijo levantándose
- ¿Qué pasa?
- ¡Pasa que lo que paso ahora no debió haber pasado! ¡Dios, ni siquiera puedo hablar bien! Me voy, no puedo seguir aquí
Tomo la capa y salió corriendo de allí mientras él seguía mirándola como se iba con una sonrisa pícara. La mente de Elise rondaba miles de preguntas, dudas. Estaba confundida, muy confundida. Solo quería llegar al palacio y olvidarse de todo esto, pero sabía que no iba a poder olvidar su primer beso.

Mi Princesa ~ Capítulo 5: Conociendo a la familia

Capítulo 5: Conociendo a la familia

Al día siguiente de esa maravillosa noche, todos en el castillo ya sabía la noticia. Elise había ido junto a Alexander a donde los reyes a contarle la noticia. Ellos estaban emocionados, y ni hablar de Nana, que casi no aguantaba las lágrimas. Ella sonreía, los reyes sonreían, Nana sonreía, pero aunque Alex también lo hacía, en su interior sentía su opresión, pero trataba de disimularlo.
Elise estaba sentada en el tocador, mientras que Nana la peinaba. Estaba emocionada de conocer a los padres de su futuro esposo, sus suegros. Llevaba uno de sus mejores vestidos, y sus mejores joyas. No paraba de sonreír y le dolía el estomago de los nervios.
- Ay, Nana, ¿no es bella la vida?- dijo suspirando- Que linda es el mundo, que lindo es el amor. ¡Todo es perfecto!- grito
- Mi niña, si que esta feliz con esto del matrimonio.
- ¡Sí! ¿Cómo no voy a estarlo? Tú mejor que nadie sabe que lo que más quería en la vida era encontrar el amor, ¡y ya lo hice!
- Si...-dijo con tono melancólico
- ¿Qué pasa?- pregunto dándose la vuelta para verla a la cara.
- Es que estas creciendo, y ya no me vas a necesitar...- suspiro
- Siempre te voy a necesitar, sabes que yo no sirvo mucho- se rió- Así que cuando me case y me vaya, tú te vas conmigo
- ¿En serio?- se emociono
- Claro, ¿quien me va a ayudar cuando tenga que cuidar a mis hijos?- y sonrió.

Ya estaban sentado en la mesa Alex, y sus padres, Rosalie y Clement. Alex estaba nervioso, quería salir corriendo. Se sentía culpable, mal, él no era así, pero sus padres lo obligaba, con algo que a él le importaba mucho. Las puertas se abrieron y entraron los reyes junto a su hija. Ella vio a su prometido y le dio una sonrisa. Le sonrió y corrió la vista, la vergüenza no lo dejaba. Tras las presentaciones, reverencias entre otras cosas, se sentaron a comer.
Elise estaba sentado frente a él, cada cierto rato lo miraba, y varias veces se encontró con sus ojos azules. Quería que terminara luego la comida para poder pasar más tiempo con él y poder conocerlo más.
Rosalie miraba a su alrededor y quedaba maravillada. Todo era tan lujoso y tan fino. Su esposo estaba igual, sentía ganas de tomar algo y llevárselo, pero no lo hizo ya que echaría todo a perder. La madre vía como Elise miraba a su hijo. No le caí bien, le tenía envidia. Elise tenía todo lo que ella había querido siempre y eso le molestaba. La princesa se dio cuenta de que la miraban y no de una buena forma. Estaba asustada.
Los reyes le hacían pregunta a toda la familia Buscemi, como que profesión tenía Clement, o si tenían más hijos. Mientras comían, los reyes tuvieron que retirarse un momento ya que había ocurrido un improvisto- Se disculparon y se fueron.
Tan solo pasaron unos minutos, y llego uno de los meseros con el postre: macedonia. Rosalie arrugo la nariz y  lo empujo con asco.
- ¡¿Qué se supone que es esto?! Pensé haber mencionado que no me gustaban las cerezas.
- A mi no me han dicho nada eso, señora.
- Pues yo se lo dije
- Lo siento señora
- No basta con un lo siento, quiero que me haga otro postre.
- No creo que sea posible, señora.
- ¡¿Por qué?!
- El cocinero esta ocupado en estos momentos y...-lo interrumpe
- ¡No me interesa! Quiero otro postre, ¡ya!
Elise no aguanto más, ¿quién se creía ella para tratarlo así?
- Disculpe, usted no le puede tratar así- la miro sorprendida- Clark, puedes retirarte
- Gracias, princesa- le hizo una reverencia y se fue
- ¡¿Pero qué...?!
- Pero nada, usted es sola una invitada, no quiere derecho de gritar ni mandar a nadie aquí, ¿ok?- se quedaron en silencio- Ahora si me disculpan, me voy a mi habitación. Permiso
Se levanto y camino decidida a su habitación. Estaba enojada, no le gustaba nada la actitud de su futura suegra. Rogaba en su interior que su hijo no fuera igual

Mi Princesa ~ Capitulo 4: Prometido


Capitulo 4: Prometido

Unos ojos azules profundo la hipnotizaron al instante. Su cabello negro brillaba bajo la luz del candelabro. Sus mejillas color carmesí resaltaba en su blanca piel y una pequeña sonrisa salio de susrosados labios.
- Buenas noches, princesa- saludo cortesmente
- Bue-enas noches- tartamudeo levemente- ¿Cuál es su nombre?
- Alexander Buscemi, pero si su majestad se lo prefiere me puede decir Alex- le extiende la mano- ¿Me permite bailar con usted esta pieza?
- Con gusto, Alex- contesto tomando su mano
Alexander colocó su mano libre en la cintura de Elise y la atrajo más hacía él- La canción que tocaba la orquesta era muy lenta, ellos prácticamente bailaban pegados pero a ninguno le molestaba. 
- ¿Cuantos años tienes?- pregunto la princesa
- 20 años
- ¿No deberías estar casado ya?- pregunto confundida
- No, porque la estaba esperando- contesto sinceramente
- No es cierto- contradijo mirando hacía otro lado
- Si, lo es, princesa- se quedo callada- ¿No me cree?
- Claro que no, ¿como supones que te voy a creer?
- Si es verdad, su majestad. Les dije a mis padres que iba a esperar que usted cumpliera sus 18 años porque yo me quería casar con usted.
- Pero... ¿y si yo dijera que no?
- Pues, tendré que aceptarlo. Mientras usted este feliz, a mi me basta.
Era lo más tierno que había oido jamás. Él esta dispuesto a olvidar su felicidad por la de ella. Elise quería gritar y saltar de la emoción, pero mantuvo la compostura. La canción termino y se separaron sin soltarle la mano.
- Si quieres, podemos ir a un lugar más privado- ofreció Elise
- Por supuesto, princesa
- Por favor, dime Elise
- Claro, Elise
Aun con las manos tomadas, salieron a los jardines de palacio. Conversaron, rieron y pasaron un buen rato junto, conociéndose más. Dentro de ella, nuevas emociones iban naciendo, nuevos sentimientos. Algo que ella jamás había experimentado.
- Sabes, me la he pasado espectacular hoy contigo
- Yo también, Elise
- Eres un chico estupendo, y a decir verdad, eres el mejor con él que estado esta noche
- Es un honor escuchar eso de usted
Siguieron caminando con las manos tomadas, ella no podía parar de sonreír. Ansiaba que dijera lo que ella tanto esperaba, lo que había soñado por años.
- Elise- empezó poniéndose frente a ella.- Cariño, princesa mía. Estas tan bella esta noche, bueno, tú siempre haz sido bella. Desde pequeña hasta ahora que ya eres una mujer. Eres tan simpática, eres inteligente, eres tierna. Tienes todo, eres la perfección en persona. Y yo... Yo simplemente soy un ser imperfecto enamorado de un ángel. Se que quizás no te dare muchas cosas, pero si te daré mi incondicional amor. Elise, ¿darias el honor de ser tu esposo?
Estaba al borde de las lágrimas. Su corazón latía frenéticamente. Si antes estaba emocionada, ahora no sabía que era este sentimiento.
- Yo... yo claro que acepto- y lo abrazo sin poder evitarlo.
Él también la abrazo hundiendo su rostro en el cabello de la chica. Las lágrimas ya le corrían por las mejillas. No podía creer que ya había encontrado al chico indicado. Ya pronto se casaría y formaría una familia. Tendría 2 hijos, siempre quiso tener 2 hijos, una niña y un niño.
Pero Elise, no sabía lo que en la mente del chico se escondía. No sabía uno de sus peores secretos. Ella aun no sabía que incluso en los cuentos de hadas, los finales felices son escasos.

Nota: Solo decir, nada es lo que parece.

Mi Princesa ~ Capitulo 3: El Baile



Capitulo 3: El Baile

La princesa ya estaba tras la puerta del gran salo esperando que anunciaran su llegada. Esta nerviosa, le tiritaban las piernas. Pero mantenía la compostura. Ella había deseado esta noche toda su vida. Desde pequeña querido encontrar al amor de su vida, y ahora había llegado el momento. Con 18 años de edad, ya podía elegir a su prometido. Muchos príncipes habían venido de diferentes reinos, he incluso habían venido chicos del pueblo y aunque la mayoría sabía que ni iban a oportunidad con ella, mantenían la esperanza.
Al lado de Elise, estaba Nana. Ella la había criado desde que era un bebe. La vio crecer, la vio convertirse de una pequeña niña en toda una mujer. Y ahora, apunto de que 'su niña' escoja a su futuro esposo, le alegraba y entristecía. De repente, las puertas se abren. Era el momento de su entrada. Camino lentamente a donde se encontraban sus padres y se paro justo en medio de ellos. Todo estaban en silencio con la mirada sobre la princesa. Ella estaba nerviosa.
- Les presento a mi hermosa hija, Elise Antonella Di Franceso, princesa de Lunaris
Todos empezaron a aplaudir y comenzó el baile. La orquesta empezó a tocar una suave canción y la princesa se dispuso a bailar con unos de los muchos príncipes que se encontraban ahí. Iba a ser una larga noche...
Bailo y bailo, y conoció a muchos príncipes. Todos eran hermosos y con su encanto particular, pero ninguno logro cautivar el corazón de Elise. Ella estaba en el centro de la pista de baile, esperando que alguien la invitara a bailar, cuando alguien le toca su hombro descubierto. Se voltea y casi al instante, su cuerpo se tensa y aprieta muy fuerte sus puños.
- Buenas noche, mi princesa- dijo tomando su mano derecha y besandola
- Buenas noche...-le respondió esperando que le dijera su nombre
- Derek, Derek Vercelli- le respondió sonriendo y haciendo que Elise se sonrojara ligeramente- ¿Me permite esta pieza?- le pregunto extendiéndole una mano
- Con gusto- le contesto tomando su mano
Puso una mano sobre la espalda de la princesa y la otra, la tenía entrelazada con Elise, y ella tenía su otra mano en su hombro. Empezaron a bailar tranquilamente, al compás de la música, hasta que la princesa saco un tema algo incomodo.
- ¿Qué haces aquí?
- ¿Acaso no podía venir?
- ¿Después de como me trataste hoy? ¡Claro que no!
- Si hubiera sabido, no hubiera venido
- ¡Pues vete! Nadie te detiene
- Que pesada es, mi princesa
- Y tú un maleducado
- ¿Desde cuando es de mala educación decir lo que uno piensa, mi princesa?
- ¡Desde que ha la que se lo dijiste fue a mi!
- Lo siento, mi princesa
- ¿Quieres dejar de llamarme así?
- ¿Como, mi princesa?-pregunto solo para molestarla
- ¿Sabes que si no dejas de llamarme así puedo hacer que te manden al calabozo el resto de tu vida?-amenazo
- Que agresiva, Elise- era la primera vez que alguien, fuera de su familia, la llamaba por su nombre, pero no le dijo nada- Pobre del chico que se case contigo
- ¡Retractate!- le ordeno levantando un poco la voz
- ¿Y si no quiero?- la desafio
- ¡Te mando al calabozo!
- Yo pensé que eso era solo para cuando te decía "mi princesa"
- ¡Yo te mando ahí si quiero!- algunas de las personas que se encontraban a su lado la miraron- ¿Sabes, qué? ¡Vete! ¡No te quiero ver más!- le dijo molesta
- Bueno, me voy. Un gusto conocerla, princesa. Adiós y buenas noches- se iba a ir pero se devuelve- Dale mi pésame a tu prometido
Y se pierde entre las demás personas con una sonrisa satisfactoria en el rostro. Elise no podía estar más furiosa. Sentía que en cualquier momento iba a explotar. Derek si que la sacaba de quicio. Nuevamente sintió una mano sobre su hombro. Respiro profundamente tratando de mantener la compostura pero al darse vuelta, la perdió por completo.

Mi Princesa ~ Capitulo 2: Preparando a la princesa



Capitulo 2: Preparando a la princesa

El camino al castillo era largo y al estar Elise enojada, se le hizo eterno el viaje. Aun no lograba entender, como aquel chico no supiera quien era. Y aunque apenas lo conocía y ni siquiera sabia su nombre, ya le empezaba a caer mal. Pero en el fondo, aunque lo quisiese negar, sentía curiosidad por él.
Entro en el castillo, y todos los que se encontraban presentes, quedaron asombrados por al ver el aspecto de la princesa. Nana, al escuchar como había llegado la princesa, bajo corriendo las escaleras a su encuentro.
- Mi niña, mi princesa, ¿pero que le ha pasado?- le pregunto muy preocupada
- ¡Oh Nana! Hoy no ha sido uno de mis mejores días
- Venga mi princesa, no podemos dejar que la vean así
La abraza colocando una manta para que no la vieran y subieron rápidamente a la habitación.
Era una habitación enorme, las paredes eran de color blanco con terminaciones doradas. En el techo estaba dibujado el cielo celeste con algunas nubes y el piso era madera alfombrada. La cama era enorme, cubierta de seda de distintos colores y muchos almohadones bordados con hilos de oro. Su armario, lleno de vestidos, zapatos y joyas, muchas piedras preciosas. Cualquier chica desearía tener una habitación así.
Elise, se desvestía y le contaba lo sucedido a Nana, quien le preparaba un baño caliente para que se pudiera relajar. Nana se sorprendió al oír lo que había sucedido aquella tarde.
- Es extraño que no la conociera-comento Nana mientras le enjabonaba la espalda
- ¡Lo se! Si estaba en el reino, debería conocerme
- ¿Y no sabe su nombre?
- No, no me lo dijo, ¡y tampoco quiero saberlo!-dijo molesta- ¡Me cae mal!
- Tranquila princesa, no querrá estresarse antes de su fiesta
- No se si aun quiera ir, no estoy de ánimos- le dijo con voz triste
- Mi princesa, usted tiene que ir al baile. ¡Va a elegir a su prometido!
- Si se Nana, pero no quiero ir- dijo desganada
- No defraude a sus padres. Ellos se han esmerado mucho en su fiesta
- Eso es cierto- dijo en voz baja, casi para si misma
- ¿Entonces, ira?-pregunto esperanzada
- ¡Si!- dijo decidida- No voy a permitir que ese chico me arruine mi gran noche
- ¡Esa es mi princesa!
Nana paso toda la tarde arreglando a Elise. Llevaba un vestido blanco, ajustado en el torso y ancho bajo las cadera. Era un vestido sin mangas, y con pequeños diamantes en el torso. La falda era de tul, con brillantes en distintas partes. Era un precioso vestido. Lleva zapatos de tacón pero no muy alto, plateados. Las joyas no faltaron. Tenía una gargantilla de diamante muy fina y unos pendiente a juego con el collar. Mientras se ponía sus guantes de seda blancos, Nana terminaba de arreglarle el cabello. Tenía una parte toda con un broche plateado y el resto suelto dejando que sus rizos dorados cayeran por su pecho. Se puso su tiara, de muchas piedras preciosas y se levanto de su asiento. Ya estaba lista.

Mi Princesa ~ Capitulo 1: La Princesa esta enojada

                                                    
Capitulo 1: La Princesa esta enojada

La princesa esta sentada en el prado, bajo el árbol grande, sobre una manta roja, rodeada de flores amarillas. Era una perfecta tarde de verano. Ella estaba tranquila, todo el lugar estaba tranquilo. No se oía ningún sonido, salvo la brisa que corría por y golpeaba su tersa piel y movía su dorada cabellera. Cerro sus ojos, después de contemplar el cielo, para poder apreciar el olor a flores que había en el aire. Un sonido la distrajo.
- Hola - dijo una dulce voz
Abrió los ojos y observo a un joven frente a ella a solo unos pasos de distancia. Su cabello castaño claro -casi llegando a dorado- hacía que sus ojos color cielo -más bello que el que había ese día- casi no se vieran, debido que el viento hacía que su cabello bailara a su compás. Una gran sonrisa hizo curvar la comisura de sus labios, dejando la descubierto unos perfectos y blancos dientes. Esa bella y encantadora sonrisa, hizo que la princesa se sonrojara levemente.
- Ho-hola-tartamudeo nerviosa
- ¿Cómo te llamas?-le pregunto sentándose a su lado
- ¿¡Qué como me llamo?!- reacciono sorprendida y ofendida- Soy la princesa Elise, ¿acaso no me conoces?
- La verdad... no ¿Debería?
- ¡¿Qué?!- la princesa estaba cada vez más ofendida- No puedo creer esto- dijo molesta y se levanto
- No entiendo, ¿qué pasa?-le pregunto levantándose también
- ¿Que qué pasa?
- Si, eso- respondió obviedad
- Soy la princesa, todo el reino me conoce y me admira, y ahora vienes tú-dijo esto ultimo con desprecio- ¿y me dices que no me conoces? ¡Esto es imposible!
- No, no la conozco, lo siento. Y perdón por decirle esto princesa, pero usted es muy arrogante
- ¿Arrogante? Estoy indignada, ¡muy indignada!- ya estaba roja de rabia
- Te ves graciosa con la cara roja- dijo entre risas
- ¡No puedo creer todo esto! ¡Me voy!-grito muy enojada
La princesa empezó a caminar muy enojada, aun roja de rabia y sin creer aun lo que le había pasado. No lograba entender como él la había tratado así.
- ¡Mucho gusto conocerla princesa!-le grito aun riendo aquel chico
Eso lo hizo enojar más. Camino dando tropezones y varias veces se cayo, manchando y rompiendo su elegante vestido de satin y encaje. Todo por culpa de él.

Mi Princesa

Mi Princesa
Nada es lo que parece

La vida de una princesa no es fácil y esto no es distinto en el caso de Elise. Eligió a su prometido pero sus sentimientos se verán confusos al conocerlo a él, a quien odia y ama al mismo tiempo.

Estado: Publicando
Día de Publicación: No definido

Capítulos
Capítulo 1: La Princesa esta Enojada
Capítulo 2: Preparando a la Princesa
Capítulo 3: El Baile
Capítulo 4: Prometido
Capítulo 5: Conociendo a la familia

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