Lección de Vida ~ Capítulo 2



Capítulo 2
Aldana’s POV

Camine hacía la entrada del colegio, recibiendo las miradas de todos los chicos. Sonreí y camine a donde estaban mis amigas. Ellas me esperaban con los brazos cruzados y con la mirada de “¿Lo trajiste?”.
- Hola chicas- las salude dándole un beso en la mejilla a cada una.
- ¿Y?- pregunto Cami
- Aquí esta- le dije mostrando el teléfono que estaba en mi mano.
- Menos mal que papá me lo había comprado, o si no hubiera estado muerta.
- Pensé que era mentira, ya nos íbamos a enojar contigo.
- ¿Perdón? ¿Pensaste que era una mentirosa?- le pregunte ofendida- O sea, ¿qué te pasa?
- Ya, sorry, si no es para tanto- dijo Lucia
- Que no se vuelva a repetir, o si no hago que su reputación se vaya por el hoyo, ¿ok?
- Ok- dijeron ambas.
- Oye, Cesar te está mirando- dijo Cami
Me voltee y era verdad. Estaba con sus amigos pero me miraba fijamente a mí. Rodé lo ojos y mire a mis amigas.
- ¿Ustedes están locas o qué? ¿Acaso no lo han visto? ¡Es un loser!- les grite haciendo una “L” con la mano sobre mi frente-. Además se junta con mi hermana. ¡Jamás saldría con alguien que estuviera cerca de ella! Ya hemos hablando de esto, ¿por qué siguen sacándolo a flote? Dios, necesito nuevas amigas
Me gire y camine hacía la sala ya que habían tocado y ellas me siguieron. Cesar se me había declarado a principio de año pero yo lo rechace, no era mi tipo. No me preocupaba por eso, tenía muchos pretendientes así que tengo de donde elegir.

Stephanie’s POV

No puedo creer que lo haya hecho.
Mi papá es demasiado estúpido. ¡¿Cómo se le ocurre haberle comprado el celular?! Me dan ganas de ahórcalo. Y a Danna también.
Suspire y deje colgando mi cabeza hacia atrás mirando el cielo gris. No había rastro de que el sol fuera a salir. Estaba tan concentrada mirando al cielo, cuando escucho el sonido de una bolsa de papas fritas. Miro hacía un lado y fruncí el ceño.
- ¿Quieres dejar de hacer eso?- pregunte a Dani- Me molesta el sonido
- Tengo hambre- se excuso
- Ya, pero no metas tanto ruido, ¿ya?
- ¿Qué te pasa?- cambio de tema- Andas enojada.
- ¿Tú que crees? ¿Cuál crees que es el motivo de mi enojo? No sé, piensa. Quizás tiene que ver con el hecho que mi papá es un estúpido. ¿Acaso no se te ocurrió?
La mirada de Dani se hizo triste y la escondió. Dios, soy estúpida. Me enderece y me acerqué a ella para abrazarla.
- Lo siento, no tengo que desquitarme contigo. Perdón- le dije apoyando mi cabeza en su hombro
- No te preocupes- me toma la mano. Yo solo sonreí- Y ya no te preocupes por ella, tarde o temprano tus padres se daran cuenta de que no le estan haciendo ningún bien a ella
- Espero que sea más temprano más que tarde- respondo suspirando y soltandola para que pudiera comer tranquilamente
Cesar se acerca y se sienta en la misma banca que nosotras.
- ¿Qué hay?- nos pregunta
- No mucho- respondemos a la vez
- ¿Y a ti que se pasa?- me pregunta a mi- Te he visto rara desde la mañana
- No, nada, solo problemas- respondí apoyando mi cabeza en las piernas
- ¿No quieres contarmelo?- se ofreció
- ¿Para qué? Si ya supongo debes suponer de que o mejor dicho, de quien se trata- suspire frustrada y me senté- ¿Cómo te puede gustar alguien así?- le pregunte con verdadera curiosidad- Explicame por favor, iluminame, porque de verdad no lo entiendo, ¿qué se supone que es lo que ves en ella? Porque yo no puedo ver nada
- No lo sé, no sabría decirlo. Es linda y... no sé.
- ¿Por qué es linda te gusta? Que estúpidez. Hay un millón de chicas lindas, incluso más que ella, y que son mejores personas que ella. En serio, dame una sola razón por la que te guste que no sea porque es linda- se quedo callado- ¿Ves? Buscate a alguien mejor, a alguien que si te meresca, no esa perra.- cruce los brazos y volví a tirar mi cabeza para atrás- Me van a terminar sacando de quicio.
El timbre toco y cada uno fue a su clase, yo con Danny y él con mi hermana. Agh, odiaba decirle así. El resto del día paso un poco más tranquila ya que casi no la vi. Eso me gusto. No tenía ganas de que siquiera se me cruzara o que me hablara. Por suerte, ella jamás hacía eso último. Aunque sabía que con una sola mirada que me diera, la iría a golpear.
Aun me tenía preocupada lo que me había dicho ayer mamá. Obviamente no quería que mi vida cambiara, me gustaba como era. Pero las cosas no siempre pueden ser color de rosa. Si es que la empresa de papá llegaba a quebrar, yo simplemente tendría acostumbrarme a mi nueva vida. Pero no quería pensar en eso, quería pensar todo esto iba a pasar y que esto lo recordariamos como un amargo recuerdo.
Salí del colegio, y me quedé esperando ahí un largo rato. Me despedí de Danny y Cesar, que se fueron antes y seguí ahí. Aldana también ya había salido y esperaba a mamá, pero obviamente estaba muy alejada de mi. Nos quedamos ahí como por media hora. Era extraño que no haya llegado, ella siempre estaba antes que nosotros salieramos. Me preocupaba. ¿Si le había pasado algo? Lo mejor era que me fuera a casa. Tampoco es que fuera tan lejos, bueno, quizás si, pero iba a llegar de todos modos a casa así que no importaba.
Saqué mi iPod, lo prendí y me puse los audifonos y empecé a caminar. Simplemente me deje llevar por la música hasta que siento que alguien me llama. Me volteo sacandome un audifono y veo a Danna que me sigue.
- ¿Qué?- le dije
- ¿A donde se supone que vas?- pregunto- Hay que esperar a mamá
- No creo que vengan- seguí caminando
- ¿Pero y si llega?
- Pues- me volteo nuevamente- quedate ahí hasta que llegué y deja de molestarme- le respondí exaperada y volví a caminar
Podía sentir que al rato ella empezo a seguirme. No lo tome en cuenta, simplemente seguí mi camino. Estuve todo el camino escuchando mis canciones, apreciando cada notas de ella. Había tantas que quería aprender a tocar en guitarra, siempre que intentaba tocar una se me ocurría otra y así sucesivamente, nunca me podía concentrar en una sola.
Me, bueno, nos tomo casi una hora llegar a casa y tenía que admitir que los pies ya me estaban matando. Y me imaginaba como debía estar Aldana con esas botas de taco alto. Se lo merecía. Entramos al edificio donde viviamos y sentí las miradas que nos daban los vecinos que pasaban por nuestro lado. Murmuraban cosas entre si, pero no lograba entender que decían. Entramos al ascensor junto con una señora y su hija. Nos miraron y empezaron a susurrar entre ellas. Odiaba que la gente hiciera eso. Si querían decir eso, que me lo dijieran a la cara.
Llegamos a nuestro piso y salí rápidamente, no quería estar ahí más, y saqué mi llave para entrar a casa. Cuando entre al departamente se veía raro. Se veía más... vacio. Mamá estaba en la sala sentada en el sofá dandonos la espalda y papá estaba de pie junto a ella. ¿Qué hacía papá a esta hora? Mamá se volteo y pude ver su rostro rojo y lleno de lágrimas.
¿Qué es lo que estaba pasando aquí?

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