Mostrando entradas con la etiqueta No me Olvides. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta No me Olvides. Mostrar todas las entradas

¡No Me Olvides! ~ Capítulo 7


Capítulo 7

Mientras tanto, Daniel iba a visitar a Gabriela, ya que a él no le había aviso que ya había despertado. Entra en la habitación, y la encuentra vacía. Se asusta y va donde la enfermera que se encontraba tras el mesón.
- Disculpe, la paciente de la habitación 124, ¿Dónde está?
- Déjeme ver- revisa unos papeles- ¡Aquí esta!, la dieron de alta esta mañana.
- ¿De alta?- dijo sorprendido- ¿Eso quiere decir que despertó?
- Si, ayer en la tarde- dijo sonriente.
- Ok, ¡gracias!
No lo podía creer, estaba muy alegre, aunque un poco molesto porque no le avisaron, pero no le extraño que no le dijeran. Salió del hospital y fue lo más rápido que pudo, ya no podía esperar a verla de nuevo. Golpeo la puerta, y espero un momento. Se abrió y era Belén.
- ¿Qué quieres?- dijo con desagrado.
- No es obvio, quiero ver a mi novia.
- No puedes- dijo Eduardo quien había aparecido atrás de su esposa.
- ¿Por qué?- dijo ya un poco molesto.
- No vamos a dejar que veas a nuestra niña.
- Ella es mi novia, quiero verla.
- Ya no- respondió serio.
- Me va a ver tarde o temprano, esto no va a durar para siempre.
- ¿Es una amenaza?- dijo Belén.
- Es una promesa- diciendo esto se va.
Cierran la puerta, y ven en la escalera a Gabriela mirándolos confusos.
- ¿Quién era?- pregunto.
- Nadie, no te preocupes.
- Ok- sube nuevamente.
Aunque ellos no lo quisieran admitir, era verdad lo que Daniel había dicho. No podían evitar que ellos se vieran, iban en la misma clase, pero ella al no recordarlo no corrían peligro. Aun así, tenían miedo.
Ya era de noche y Gabriela ya estaba acostada, esperando que se fueran a despedirse de ella.
- ¿Mamá?- dijo cuándo esta la arropaba.
- Dime, corazón.
- ¿Cuándo voy a volver a la escuela?
- No lo sé, ¿quieres volver ya?
- Pues, si y no, quiero conocer a mis compañeros, además voy a tener que ir tarde o temprano.
- Bueno, si todo está bien, puede que vayas el lunes.
- Ok, mamá.
- Ahora duerme, hasta mañana, amor.
- Hasta mañana.
Apaga la luz y duerme.

¡No me Olvides! ~ Capitulo 6


Capitulo 6

Era sábado y Gabriela ya se había despertado. Encendió la televisión- tratando de recordarse como le había enseñado su hermano- y comenzó a cambiar canales. Era temprano aun como para que hubiera algo interesante- aunque para ella casi todo era interesante-, así que lo dejo en un canal de música. Tras dejarlo ahí unos minutos, pusieron una canción llamada “Love Story” de Taylor Swift. Por alguna razón, a su mente vino una imagen pero no pudo verla bien. Pensó que no era importante y saco eso de su cabeza.
A las 9:30am, sus padres la vinieron a buscar. Belén le trajo ropa para que se cambiara. Se demoró aprox. 20 min en cambiarse ya que su cuerpo le dolía. Apoyada en los hombros de sus padres, bajo al estacionamiento. Subieron al auto y partieron rumbo a su casa. Mira en silencio por su ventanilla, estaba algo desanimada, sin saber el motivo. Pasaron cerca de una pequeña plaza, cerca de una escuela. De nuevo a su mente, vino una imagen: era un chico algo sonrojado, pero no lo pudo distinguir bien.
Llego a su casa, no muy grande ni muy pequeña, de dos pisos, color damasco y tejas rojas, con un bello jardín. Al entrar, Ignacio la recibió con los brazos abiertos.
- ¡Hermanita!- dijo mientras la abrazaba.
- Hola Ignacio- dijo también abrazándolo.
- ¿Dormiste bien?- pregunto alejándola un poco para verle la cara.
- En esa cama, seguro- respondió sarcástica.
- Ven, vamos a tu habitación- dijo Belén.
Suben al segundo piso lentamente, y entran en la última puerta de la derecha. La habitación estaba decorada como para una niña de 6 años, cuando ahí dormía una chica de 15 años. Siempre le habían gustado las cosas lindas y tiernas, por lo que su habitación estaba llenas de ellas. Ignacio, que se encontraba atrás de su hermana y de su madre, se dio cuenta que habían sacado muchas cosas de ahí, cosas que le había dado Daniel o que ella tenía de él, peluches, fotos, brazaletes, entre otras. Él sabía lo que intentaban sus padres, pero no podía hacer nada por ahora, ella no se recordaba de Daniel, no sabía lo que estaban haciendo. Pero no se iba a quedar con los brazos cruzados, en cuanto todo estuviera más “normal”, iba a hacer que ellos estuvieran juntos, quería ver a su hermana feliz otra vez.
- Más tarde- dijo Belén cuando Gabriela estaba sentada en la cama- Isidora va a venir a verte.
- ¿Isidora?-pregunto confundida.
- Tu mejor amiga, se emocionó mucho al oír la noticia y ya no aguanta más no verte- dijo sonriente.
- ¿En serio?- pregunto sorprendida al escuchar cómo era ella.
- Sí, bueno, vamos a desayunar.
- Ok.
Bajaron a la cocina y desayunaron tranquilamente, conversando de cosas sin importancia. Al terminar, sube a su habitación, se sienta en su cama y mira a todas partes. Cada vez sentía más que le faltaba algo. Se acerca a una pequeña radio y busca como prenderla. Era frustrante para ella no saber hacer algo tan simple. Después de como 10 minutos, pudo hacer. Sonrió complacida y se acostó a disfrutar de la música.
Eran las 11am, y siente que alguien golpea la puerta. Apaga la radio y baja. Al estar a la mitad de la escalera, ve a una chica de cabello corto y dorado, no más a alta que ella, de espalda hablando con los padres de Gabriela. Al sentir que alguien había bajado, se voltea, y dice con sus ojos verdes iluminados:
- ¡Gaby!- corre escalera arriba y la abraza fuertemente, fue un milagro que no se cayeran- ¡Te extrañe mucho!- dijo sin siquiera soltarla.
- Isi, cuidado que se pueden caer- le advirtió Belén.
- Lo siento- rió un poco- Ven, te voy a ayudar a recordar.
La tomo de la mano, sin siquiera dejar hablar a Gabriela y la llevo a su habitación. Estaba muy emocionada y contenta de que su amiga haya despertado. Ambos habían sido amigos desde los 5 años y prácticamente, eran hermanas, ya que compartían todo y sabían todo de ambas. Pero, los padres de Gabriela ya le habían advertido que no podía mencionar a Daniel por ningún motivo. Tampoco le agrado la idea, pero no tenía elección. 

¡No me Olvides! ~ Capitulo 5

Capitulo 5

A la mañana siguiente de su visita, Gabriela empieza a mover sus ojos, y lentamente los abrió. Lo primero que vio, fue la luz cegante del tubo fluorescente que había encima de ella. Cerró sus ojos un poco y trato de que la luz, la dejara ver. Al poder ver nuevamente, miro a todos lados confundida, todo en ese lugar era blanco, y olía a limpio, no entendía que pasaba. “¿Dónde estoy?”, pensó, “¿Qué me paso?”. Su mente estaba completamente en blanco, no recordaba nada. Ningún lugar o persona, ni nombre o cosa. Sus recuerdos se habían borrado. Se sentó lentamente en la cama, pero apenas podía, le dolía mucho el cuerpo, y las agujas que tenía clavadas en sus brazos, no le hacía mucha ayuda. Se quedo, nuevamente acostaba.
- ¿Aló?- grito- ¿Hay alguien aquí?
En ese momento entra una enfermera, y al verla despierta, sale inmediatamente de la habitación, para avisarle al médico. Gabriela estaba cada vez más confundida. No reconocía a la joven. ¿Quien era? Unos minutos más tarde, entra un hombre de unos 60 años, bajo y algo regordete, cabello blanco como la nieve, ojos verdosos, con arrugas en su cara y con una bata blanca y un estetoscopio colgando del cuello. Su rostro tenía aspecto amigable, pero aun así a Gabriela, le dio un poco de miedo.
- Hola- dijo él con una sonrisa en el rostro- ¿Cómo te sientes?
- Bien, aunque me duele un poco la cabeza- respondió tímidamente y aun tratando de sentarse.
- Ven, te ayudo a sentarte- le toma las manos y con cuidado, la sienta en la cama.
- Disculpe, ¿Quién es usted?- pregunto temerosa por la respuesta.
- Soy tu doctor, me llamo Sergio Salinas
- ¿Doctor? -asintió- ¿Qué hago yo aquí?
- ¿No te recuerdas?-pregunto confundido.
- No, lo último que recuerdo es haberme despertado hace unos momentos, ¿Qué me paso? 
- Te atropellaron hace ya un mes y quedaste en coma, y al parecer tienes amnesia.
- ¿Amnesia?
- Si, perdiste todos tus recuerdos. Deja llamar a tus padres y te sigo explicando.
- Esta bien.
El médico salió y llamo a los padres, quienes se alegraron muchos con la noticia. Volvió junto a Gabriela y le explico un poco más que era la amnesia y le dio un poco de información sobre ella.
Ella estaba muy confundida. Según lo que dijo el médico, tenía un tipo de amnesia que le hacía olvidar todo lo que había vivido antes del accidente. También le dijo que era probable que quizás su memoria nunca volvieran. A la media hora, llegaron sus padres. Antes de que pudieran volver a ver a su hija despierta, les dice:
- Su hija está en perfecto estado físico, pero me temo que perdió su memoria.
- ¡¿Qué?!- dijeron ambos a la vez.
- Sufre de amnesia retrograda, perdió todos sus recuerdos de antes del accidente.
- ¿Se pueden recuperar?- pregunto Belén en busca de una solución.
- No se sabe.
- Ok- dijo Eduardo desanimado- ¿Podemos verla?
- Claro- respondió abriéndoles la puerta.
Entran, y al momento de verlos, los saluda.
- Hola- dijo sonriente como siempre.
- Hola- contesto Eduardo acercándose a ella- ¿Sabes quienes somos?- lo negó con la cabeza
- Nosotros somos tus padres- respondió Belén tomándola de la mano- Yo me llamo Belén, y él es Eduardo.
Se quedaron en silencio. Gabriela quería decir algo pero no sabía qué.
- Te hemos cuidado desde siempre- continuo el padre-, y más ahora. Tu hermano te extraña mucho, nos ha dicho que quiere que vuelvas. Puedes preguntarle a cualquier persona de aquí, y te va a decir que es verdad.
Un silencio incomodo invadió la habitación, pero ella lo interrumpió.
- ¿Un hermano?
- Si, se llama Ignacio y te quiere muchísimo.
- ¿Nos recuerdas?-pregunto la madre ilusionada.
- No, pero en mi interior se que los conozco, además, si no fueran mis padres no se preocuparían tanto por mí.
 Sus padres se emocionaron mucho al oír esto y fueron a abrazarla. Al principio, Gabriela se sintió extraña, pero al final, los abrazo igual. Era un momento muy bello.
- Lo siento, ¿interrumpo algo?- pregunto el médico después de unos minutos.
- No se preocupe, ¿Qué sucede?
- Solo les quería decir que le vamos a hacer unos exámenes y si todo sale bien, se podrá ir mañana.
- ¡Gracias!- dijo aliviada Belén.
- Eso sí, cada cierto tiempo tendrá que venir para ver cómo va todo, no queremos que algo salga mal, mejor prevenir que lamentar.
- ¡Claro! Gracias por todo, doctor.
- No hay que agradecer- dijo humildemente.
Sale nuevamente de la habitación, y los tres quedan solos otra vez.
- Más tarde, vamos a llamar a tu hermano- dijo Belén
- ¿No lo pueden llamar ahora?-pregunto algo triste
- No, corazón- respondió su padre cariñosamente- Esta en clases, pero de seguro se alegra mucho cuando le digamos- ella sonrió al oír esto.
Siguieron conversando y contándoles sobre su vida, sus amigos, familia, estudio, todo, menos de su novio, Daniel. Ellos querían que se olvidara de él y esta era la oportunidad perfecta. A las 15:30pm, llamaron a Ignacio que, como dijeron sus padres, se alegro mucho y no tardo en llegar donde su hermana.
- ¡Gaby!- dijo mientras se acercaba a ella y la abrazaba, quedo muy extrañada.
- Él es tu hermano- dijo Eduardo y ahí entendió.
- ¿Por qué le dicen quién soy?-pregunto confundido.
- Perdió la memoria.
- ¡Oh!, bueno, no importa- dijo sonriente- Yo te voy a ayudar a recordar.
Conversaron, rieron y pasaron un agradable momento junto. Ese día, no recibió la usual visita de Daniel, ya que él pensaba los padres se molestarían por su comportamiento el día anterior. Pero, Gabriela al no recordarlo, no le importo, aunque en su interior, sentía que le faltaba algo, pero no sabía qué o quién. Le hicieron varios exámenes durante el día y en la tarde les dieron los resultados: no había nada malo en ella.
En la noche, sus padres y hermano, se despidieron y le dijeron que la vendrían a buscar en la mañana. Se acomodo en ese duro colchón y blanda almohada, he intento dormir. Aun pensaba en eso que le faltaba. Ella sabía que su corazón no estaba completo, una parte de ella le faltaba, pero estaba muy cansada como para pensarlo y se durmió.

¡No me Olvides! ~ Capitulo 4

Capitulo 4

Paso un mes, desde ese horrible accidente, y ella, aun no despertaba y nada era igual desde entonces. La familia Medina, casi ya no hablaban entre sí, en sus rostros, ya no se veía felicidad. Gabriela era siempre, la que con su buena actitud, optimismo y alegría, llenaba a todos de felicidad, pero al no estar ella, todos cayeron en una oscuridad, igual de negra que una noche de invierno. La iban a ver todos los días, al igual que Daniel, pero solo la dejaban ver un momento. Él cayó en una profunda depresión, y la relación entre sus padres y amigos, iba de mal en peor. Sus calificaciones cayeron rotundamente, y lo único que hacía, aparte de ir al hospital, era encerrarse en su habitación, a llorar en silencio. La única luz de esperanza, para la familia de ella como para Daniel, era que en algún momento, ella despertaría.
En unos de esos días, Daniel fue al hospital a verla, y por suerte, los padres de Gabriela, no se encontraban. Entra en la habitación, y coge ahí una de las sillas y la acerca a la cama. Se sienta y toma la mano de su novia, ella se aprieta por un instante y luego la suelta. Había tenido esa reacción cada vez que él le tomaba la mano.
- Hola pequeña- comenzó a hablarle- ¿Cómo está la niña más bella de este mundo?- se queda en silencio unos minutos- ¿Por qué no despierta?- continuo- Te echo mucho de menos, quiero volver a abrazarla, besarla y decirle que la amo con todo mi corazón, y espero que tu también me ames así, aunque a tus padres no le agrade. No sé porque no les caigo bien, nunca le hecho nada, jamás le haría daño, la quiero demasiado- se le llenaron los ojos de lagrimas.- No lo entiendo, ¿por qué no les agrado? Deberían estar contento de que su hija este feliz, pero… Esto no va a impedir, que la siga queriendo, claro que no…
Apoya su cabeza en el abdomen de Gabriela y se queda así, aun lloran, pero más tranquilamente. La contemplaba y se recordaba de los bellos momentos que pasaron juntos. Él se alegraba un poco, de que lo último que le dijo mientras estuvo despierta, fue lo mucho que la amaba. Seguía con su cabeza en el abdomen, cuando siente que alguien iba a abrir la puerta. Se levanta rápidamente, ya que sabía que eran los padres de Gabriela, se seca las lágrimas y sale de la habitación, cuando ellos iban entrando, sin decir nada. Los padres quedaron extrañado porque por lo menos, él siempre los saluda o se despedía, pero ahora no.

Nota: Tengo un problema con el archivo Word en donde esta la historia. No se que le pasa, pero voy a aprovechar que esta mi hermano para que lo solucione. Así que quizá me demore más con esta historia pero tratare de que no sea tanto ;]

¡No me Olvides! ~ Capitulo 3

Capitulo 3

Pasaron dos horas y aun no sabían nada de Gabriela, aun no salía de pabellón. Estaban desesperados por saber cómo estaba ella. A lo lejos, vieron que un doctor se acercaba a ellos.
- ¿Ustedes son los padres de Gabriela?- pregunto al padre.
- Si, somos nosotros- dijo Belén colocándose al lado de su esposo- ¿Cómo esta mi hija?
- La cirugía salió bien, tenía unas costillas rotas pero no daño ningún órgano.
- ¡Gracias a Dios!-dijo aliviada Belén.
- Ahora, solo hay que esperar a que despierte.
- ¿Despertar?-dijo extrañado Ignacio.
- Está en coma, el golpe fue demasiado fuerte para ella.
- ¿Y cuándo cree que despierte?- pregunto Belén cada vez más preocupada.
- Puede que despierte mañana o en meses, no lo podemos saber con seguridad- al escuchar esto, Belén se esconde en el pecho de Eduardo.
- ¿Podemos verla?-pregunto este ultimo.
- Claro, pero solo por un momento.
Todos siguieron al doctor que entro en una de las muchas habitaciones que había. La familia entra y ve a Gabriela estirada en esa cama, llena de aparatos, completamente dormida. Belén no pudo aguantar más, y se echo a llorar nuevamente. Se acercan y acaricia la cara de su pequeña hija. Su hermano hizo lo mismo, mientras que el padre le besaba la mano. Era toda una desgracia.
Al día siguiente, Ignacio tuvo que ir a clases, aun que no quisiese. Estaba muy deprimido, triste. La primera clase, paso lenta, estaba distraído. Casi ni escucho, cuando sonó el timbre. Fue al patio, muy desganado, y antes que pudiera llegar, alguien lo detiene.
- Ignacio, ¿Dónde está tu hermana?- pregunto Daniel.
- En el hospital- dijo más triste aun por recordar lo ocurrido.
- ¡¿Qué le paso?!
- Ayer la atropellaron y ahora está en coma- agacho la cabeza para que no lo viera llorar.
- ¡¿Qué?!- dio un grito que de seguro se escucho en todo el lugar.- ¿Por qué no me llamaste?
- Lo siento, ayer no tenía ganas de hacer nada
- Te entiendo...

¡No me Olvides! ~ Capitulo 2


Capitulo 2

Al llegar, buscan en sus pertenencias, algo que los comunicaran con su familia. Hallaron su celular y llamaron a sus padres.
- ¿Aló?- dijo la madre al otro lado del auricular.
- ¿Hablo con algunos de los padres de Gabriela Medina?- pregunto la enfermera.
- Si, ¿Qué pasa?- dijo preocupada.
- Estoy llamando desde el hospital, su hija fue atropellada y necesitamos que venga.
- ¡¿Qué?!- dijo prácticamente gritando- En-enseguida vamos- tartamudeo y colgó.
Fue al comedor, donde se encontraban almorzando su marido Eduardo, y su hijo mayor Ignacio. Al ver la cara de su esposa, se levanta y le dice:
- Belén, ¡¿Qué pasa?!- dijo asujetandola de los brazo.
- Gaby, está en el hospital.-ya le corrían lagrimas por sus mejillas.
- ¿Qué le paso a mi hermanita?- dijo Ignacio poniéndose al lado de su madre.
- La atropellaron, tenemos que ir al hospital.
- Que estamos esperando.
Tomaron sus cosas y se fueron en el auto, dejando su comida en la mesa. No les importaba que se enfriara, estaban más preocupados de su hija e hermana. Todo el camino, Belén se fue llorando, no pudo parar ningún momento. Llegaron, y subieron al 3º piso donde seguramente se encontraba.
- ¡¿Qué le paso a mi hija?!- grito la madre a la enfermera que se encontraba tras el mesón.
- Tranquila señora, ¿Cómo se llama su hija?
- Gabriela Medina- respondió el padre.
La enfermera reviso unas hojas que se encontraban en una carpeta color azul marino, y les dijo:
- Como seguramente ya le habrán informado, a su hija la atropellaron, mientras cruzaba la calle. Ahora se encuentra en cirugía, cuando el doctor salga, les podrá decir mejor que es lo que tiene. Por favor, esperen.- dijo mientras apuntaba hacia unos asientos.
Ellos obedecieron y se sentaron, menos el padre que no podía quedarse quieto. Belén sollozaba desconsoladamente, su hijo trataba de darle consuelo, aunque le también lloraba pero trataba de disimularlo.

¡No me Olvides! ~ Capitulo 1

 Capitulo 1
Ella caminaba hacia la entrada, siempre sonriente, despidiéndose de sus amigos después de 8 horas de clases. Todos la querían, había algo en esa joven que les gustaba. Sería su tierna mirada, su dulce voz, su bella sonrisa o su forma de ser, tan agradable y simpática. No lo sabía pero así era.
El viento que soplaba, en esa bella tarde de mayo, hizo que su cabello largo, delgado y de color miel, cubriera su pequeño y perfecto rostro. Su pequeña estatura y su cuerpo bien proporcionado, la convertían en la chica más hermosa de su clase. Muchas le tenían envidia pero a ella no le importaba.
Tomo aire y dio un largo suspiro, miro al cielo ocupando sus manos como sombrilla, y luego miro hacia el frente y empezó a caminar. Iba a paso lento, sin apuro, entre la gente, sin que le importara nada. Bueno, casi nada. Pensaba en Daniel, o como ella le decía Dani. Él se había ganado el corazón de la joven, la tenía profundamente enamorada de él, y por suerte, su amor era correspondido. Desde casi ya un año, eran novios. Todos se alegraron por los dos, menos los padres de la joven. No les agradaba Daniel, no querían ver a su hija con él. Pero esto no evito que su amor floreciera, seguían junto a pesar de todo.
Llego a un cruce y se apoye en el semáforo a esperar que cambiara la luz. Cerró sus ojos y dejo así un largo rato. Cuando los abrió, el semáforo iba a cambiar de verde a rojo. Se apuro a cruzar, pero a la mitad de la calle, se le cayeron sus llaves. Se agacho a recogerlas, cuando un auto la golpea fuertemente, dejándola inconsciente. Todo el mundo que se encontraba ahí, se acerco a verla. Estaba estirada en la calle, con una herida en la cabeza pero aun respiraba. Una de las personas que se encontraba, llamo a la ambulancia que no tardo en llegar. La subieron, aun inconsciente, y la llevaron al hospital.

¡No Me Olvides!


¡No Me Olvides!
Y así el Beso del Príncipe la desperto de su largo sueño

Gabriela, una chica dulce y soñadora. Daniel, un chico muy caballeroso y atento. Ambos, unidos por un amor inmenso. Pero el destino se opone a que estén juntos. Y un accidente pondrá a prueba su amor. ¿Lo que sentía era real o solo una ilusión?
Estado: Publicando
Día de Publicación: No Definido

Capítulos
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Capítulo 7

Próximo Capítulo
Capítulo 8