¡No me Olvides! ~ Capitulo 2


Capitulo 2

Al llegar, buscan en sus pertenencias, algo que los comunicaran con su familia. Hallaron su celular y llamaron a sus padres.
- ¿Aló?- dijo la madre al otro lado del auricular.
- ¿Hablo con algunos de los padres de Gabriela Medina?- pregunto la enfermera.
- Si, ¿Qué pasa?- dijo preocupada.
- Estoy llamando desde el hospital, su hija fue atropellada y necesitamos que venga.
- ¡¿Qué?!- dijo prácticamente gritando- En-enseguida vamos- tartamudeo y colgó.
Fue al comedor, donde se encontraban almorzando su marido Eduardo, y su hijo mayor Ignacio. Al ver la cara de su esposa, se levanta y le dice:
- Belén, ¡¿Qué pasa?!- dijo asujetandola de los brazo.
- Gaby, está en el hospital.-ya le corrían lagrimas por sus mejillas.
- ¿Qué le paso a mi hermanita?- dijo Ignacio poniéndose al lado de su madre.
- La atropellaron, tenemos que ir al hospital.
- Que estamos esperando.
Tomaron sus cosas y se fueron en el auto, dejando su comida en la mesa. No les importaba que se enfriara, estaban más preocupados de su hija e hermana. Todo el camino, Belén se fue llorando, no pudo parar ningún momento. Llegaron, y subieron al 3º piso donde seguramente se encontraba.
- ¡¿Qué le paso a mi hija?!- grito la madre a la enfermera que se encontraba tras el mesón.
- Tranquila señora, ¿Cómo se llama su hija?
- Gabriela Medina- respondió el padre.
La enfermera reviso unas hojas que se encontraban en una carpeta color azul marino, y les dijo:
- Como seguramente ya le habrán informado, a su hija la atropellaron, mientras cruzaba la calle. Ahora se encuentra en cirugía, cuando el doctor salga, les podrá decir mejor que es lo que tiene. Por favor, esperen.- dijo mientras apuntaba hacia unos asientos.
Ellos obedecieron y se sentaron, menos el padre que no podía quedarse quieto. Belén sollozaba desconsoladamente, su hijo trataba de darle consuelo, aunque le también lloraba pero trataba de disimularlo.

¡No me Olvides! ~ Capitulo 1

 Capitulo 1
Ella caminaba hacia la entrada, siempre sonriente, despidiéndose de sus amigos después de 8 horas de clases. Todos la querían, había algo en esa joven que les gustaba. Sería su tierna mirada, su dulce voz, su bella sonrisa o su forma de ser, tan agradable y simpática. No lo sabía pero así era.
El viento que soplaba, en esa bella tarde de mayo, hizo que su cabello largo, delgado y de color miel, cubriera su pequeño y perfecto rostro. Su pequeña estatura y su cuerpo bien proporcionado, la convertían en la chica más hermosa de su clase. Muchas le tenían envidia pero a ella no le importaba.
Tomo aire y dio un largo suspiro, miro al cielo ocupando sus manos como sombrilla, y luego miro hacia el frente y empezó a caminar. Iba a paso lento, sin apuro, entre la gente, sin que le importara nada. Bueno, casi nada. Pensaba en Daniel, o como ella le decía Dani. Él se había ganado el corazón de la joven, la tenía profundamente enamorada de él, y por suerte, su amor era correspondido. Desde casi ya un año, eran novios. Todos se alegraron por los dos, menos los padres de la joven. No les agradaba Daniel, no querían ver a su hija con él. Pero esto no evito que su amor floreciera, seguían junto a pesar de todo.
Llego a un cruce y se apoye en el semáforo a esperar que cambiara la luz. Cerró sus ojos y dejo así un largo rato. Cuando los abrió, el semáforo iba a cambiar de verde a rojo. Se apuro a cruzar, pero a la mitad de la calle, se le cayeron sus llaves. Se agacho a recogerlas, cuando un auto la golpea fuertemente, dejándola inconsciente. Todo el mundo que se encontraba ahí, se acerco a verla. Estaba estirada en la calle, con una herida en la cabeza pero aun respiraba. Una de las personas que se encontraba, llamo a la ambulancia que no tardo en llegar. La subieron, aun inconsciente, y la llevaron al hospital.

Había una vez (4) - Conversación de perdón

Chico: Hola
Chica: Hola...
Chico: ¿Sigues enojada?
Chica: ¿Tú que crees?
Chico: Lo siento mucho, nunca quise lastimarte
Chica: Todos dicen lo mismo...
Chico: ¡Te digo la verdad! ¡Nunca quise hacerte daño! Perdoname...
Chica: No te voy a perdonar
Chico: ¡¿Por qué?!
Chica: Me lastimaste
Chico: Perdón, nunca debí mentirte sobre lo que sentía por ti, pero te veías tan emocionada por salir que no quise lastimarte
Chica: Pues no funciono, me lastimaste
Chico: Pero, en este tiempo me he dado cuenta de muchas cosas
Chica: ¿Qué cosas?
Chico: Me di cuenta que eres una chica muy especial, muy simpática y agradable, dulce y tierna, tienes una bella sonrisa que me alegra el día con verla, y que tus ojos me hipnotizan
Chica: ¿En serio?
Chico: Si y también me di cuenta de otra cosa: Me enamore de ti y estoy muy arrepentido por haberte hecho daño ¿Me perdonas?
Chica: Si...

Había una vez (3) - Querida Soledad

Querida Soledad:
              Hace tiempo no te escribia, pero estaba ocupada con mi principe, quien termino siendo un estafador. Yo creía que era mi principe azul, pero no, era un simple principe verde y de esos no me sirven.
              De nuevo estoy sola, de nuevo me rompieron el corazón. Pero eso ya debes saberlo. Siempre es lo mismo. ¿Por que es tan dificil encontrar al nuestro principe azul?
            ¿Sabes? Yo siempre que encuentro a mi supuesto "principe", te dejo a un lado. Soy mala amiga pero aun así, cuando yo te necesito siempre estas. Tú si eres una gran amiga, no como mi otras supuestas amigas que me dejan solas cuando las necesitos, aunque en realidad yo las alejo. Pero te prometo que, aunque tenga a mi principe, no me voy a alejar de ti, o por lo menos lo intentare.
                          Bueno, me despido.
                                        Te quiere, tu amiga.
                                                        La tonta enamorada.

Había una vez (2) - Carta de un corazón roto

Querido niño que me rompió el corazón:
                                     No se como pudiste hacerlo. Yo te quería mucho, te amaba. Te entregue los mejores meses de mi vida y tú solo lo desperdiciaste. Me entregue por completo a ti, te quise más que a nadie en esta vida, ¿y qué me das a cambio? Nada.
                                     Me botaste así como si nada. Como quien tira un papel a la basura. Ni siquiera te paraste a pensar en lo que yo sentía. En lo que me pudiera pasar. Y como no pensaste, ahora por tu culpa estoy hundida en un vació, sin poder encontrar salida.
                                     ¿Pero sabes qué? Ya no me importa. Me voy a olvidar de ti. No voy a sufrir por alguien que no vale la pena, que no me quiso, que solo me uso. Es más, te voy a empezar a odiar. Te odio. Te odio a más que a cualquier persona en este planeta.
                                     No voy a seguir gastando mi tiempo en ti, así que adiós y hasta nunca.
                                                   Se despide, un corazón roto.

Pd: Te amo, aunque me hagas sufrir...

Mi Princesa ~ Capitulo 3: El Baile



Capitulo 3: El Baile

La princesa ya estaba tras la puerta del gran salo esperando que anunciaran su llegada. Esta nerviosa, le tiritaban las piernas. Pero mantenía la compostura. Ella había deseado esta noche toda su vida. Desde pequeña querido encontrar al amor de su vida, y ahora había llegado el momento. Con 18 años de edad, ya podía elegir a su prometido. Muchos príncipes habían venido de diferentes reinos, he incluso habían venido chicos del pueblo y aunque la mayoría sabía que ni iban a oportunidad con ella, mantenían la esperanza.
Al lado de Elise, estaba Nana. Ella la había criado desde que era un bebe. La vio crecer, la vio convertirse de una pequeña niña en toda una mujer. Y ahora, apunto de que 'su niña' escoja a su futuro esposo, le alegraba y entristecía. De repente, las puertas se abren. Era el momento de su entrada. Camino lentamente a donde se encontraban sus padres y se paro justo en medio de ellos. Todo estaban en silencio con la mirada sobre la princesa. Ella estaba nerviosa.
- Les presento a mi hermosa hija, Elise Antonella Di Franceso, princesa de Lunaris
Todos empezaron a aplaudir y comenzó el baile. La orquesta empezó a tocar una suave canción y la princesa se dispuso a bailar con unos de los muchos príncipes que se encontraban ahí. Iba a ser una larga noche...
Bailo y bailo, y conoció a muchos príncipes. Todos eran hermosos y con su encanto particular, pero ninguno logro cautivar el corazón de Elise. Ella estaba en el centro de la pista de baile, esperando que alguien la invitara a bailar, cuando alguien le toca su hombro descubierto. Se voltea y casi al instante, su cuerpo se tensa y aprieta muy fuerte sus puños.
- Buenas noche, mi princesa- dijo tomando su mano derecha y besandola
- Buenas noche...-le respondió esperando que le dijera su nombre
- Derek, Derek Vercelli- le respondió sonriendo y haciendo que Elise se sonrojara ligeramente- ¿Me permite esta pieza?- le pregunto extendiéndole una mano
- Con gusto- le contesto tomando su mano
Puso una mano sobre la espalda de la princesa y la otra, la tenía entrelazada con Elise, y ella tenía su otra mano en su hombro. Empezaron a bailar tranquilamente, al compás de la música, hasta que la princesa saco un tema algo incomodo.
- ¿Qué haces aquí?
- ¿Acaso no podía venir?
- ¿Después de como me trataste hoy? ¡Claro que no!
- Si hubiera sabido, no hubiera venido
- ¡Pues vete! Nadie te detiene
- Que pesada es, mi princesa
- Y tú un maleducado
- ¿Desde cuando es de mala educación decir lo que uno piensa, mi princesa?
- ¡Desde que ha la que se lo dijiste fue a mi!
- Lo siento, mi princesa
- ¿Quieres dejar de llamarme así?
- ¿Como, mi princesa?-pregunto solo para molestarla
- ¿Sabes que si no dejas de llamarme así puedo hacer que te manden al calabozo el resto de tu vida?-amenazo
- Que agresiva, Elise- era la primera vez que alguien, fuera de su familia, la llamaba por su nombre, pero no le dijo nada- Pobre del chico que se case contigo
- ¡Retractate!- le ordeno levantando un poco la voz
- ¿Y si no quiero?- la desafio
- ¡Te mando al calabozo!
- Yo pensé que eso era solo para cuando te decía "mi princesa"
- ¡Yo te mando ahí si quiero!- algunas de las personas que se encontraban a su lado la miraron- ¿Sabes, qué? ¡Vete! ¡No te quiero ver más!- le dijo molesta
- Bueno, me voy. Un gusto conocerla, princesa. Adiós y buenas noches- se iba a ir pero se devuelve- Dale mi pésame a tu prometido
Y se pierde entre las demás personas con una sonrisa satisfactoria en el rostro. Elise no podía estar más furiosa. Sentía que en cualquier momento iba a explotar. Derek si que la sacaba de quicio. Nuevamente sintió una mano sobre su hombro. Respiro profundamente tratando de mantener la compostura pero al darse vuelta, la perdió por completo.

Mi Princesa ~ Capitulo 2: Preparando a la princesa



Capitulo 2: Preparando a la princesa

El camino al castillo era largo y al estar Elise enojada, se le hizo eterno el viaje. Aun no lograba entender, como aquel chico no supiera quien era. Y aunque apenas lo conocía y ni siquiera sabia su nombre, ya le empezaba a caer mal. Pero en el fondo, aunque lo quisiese negar, sentía curiosidad por él.
Entro en el castillo, y todos los que se encontraban presentes, quedaron asombrados por al ver el aspecto de la princesa. Nana, al escuchar como había llegado la princesa, bajo corriendo las escaleras a su encuentro.
- Mi niña, mi princesa, ¿pero que le ha pasado?- le pregunto muy preocupada
- ¡Oh Nana! Hoy no ha sido uno de mis mejores días
- Venga mi princesa, no podemos dejar que la vean así
La abraza colocando una manta para que no la vieran y subieron rápidamente a la habitación.
Era una habitación enorme, las paredes eran de color blanco con terminaciones doradas. En el techo estaba dibujado el cielo celeste con algunas nubes y el piso era madera alfombrada. La cama era enorme, cubierta de seda de distintos colores y muchos almohadones bordados con hilos de oro. Su armario, lleno de vestidos, zapatos y joyas, muchas piedras preciosas. Cualquier chica desearía tener una habitación así.
Elise, se desvestía y le contaba lo sucedido a Nana, quien le preparaba un baño caliente para que se pudiera relajar. Nana se sorprendió al oír lo que había sucedido aquella tarde.
- Es extraño que no la conociera-comento Nana mientras le enjabonaba la espalda
- ¡Lo se! Si estaba en el reino, debería conocerme
- ¿Y no sabe su nombre?
- No, no me lo dijo, ¡y tampoco quiero saberlo!-dijo molesta- ¡Me cae mal!
- Tranquila princesa, no querrá estresarse antes de su fiesta
- No se si aun quiera ir, no estoy de ánimos- le dijo con voz triste
- Mi princesa, usted tiene que ir al baile. ¡Va a elegir a su prometido!
- Si se Nana, pero no quiero ir- dijo desganada
- No defraude a sus padres. Ellos se han esmerado mucho en su fiesta
- Eso es cierto- dijo en voz baja, casi para si misma
- ¿Entonces, ira?-pregunto esperanzada
- ¡Si!- dijo decidida- No voy a permitir que ese chico me arruine mi gran noche
- ¡Esa es mi princesa!
Nana paso toda la tarde arreglando a Elise. Llevaba un vestido blanco, ajustado en el torso y ancho bajo las cadera. Era un vestido sin mangas, y con pequeños diamantes en el torso. La falda era de tul, con brillantes en distintas partes. Era un precioso vestido. Lleva zapatos de tacón pero no muy alto, plateados. Las joyas no faltaron. Tenía una gargantilla de diamante muy fina y unos pendiente a juego con el collar. Mientras se ponía sus guantes de seda blancos, Nana terminaba de arreglarle el cabello. Tenía una parte toda con un broche plateado y el resto suelto dejando que sus rizos dorados cayeran por su pecho. Se puso su tiara, de muchas piedras preciosas y se levanto de su asiento. Ya estaba lista.